Cold plunge en casa: temperatura, tiempo y qué bañera usar
Un cold plunge es una inmersión breve en agua fría, normalmente entre 10 y 15 °C, que se hace en una bañera o un depósito pensado para ello. Las sesiones habituales duran entre 1 y 5 minutos, dos o tres veces por semana. En casa hacen falta tres cosas: un recipiente lo bastante profundo para sumergirse hasta los hombros, un sistema para enfriar y mantener el agua, y una rutina de higiene. Antes de empezar conviene consultarlo con un médico, sobre todo si hay problemas cardiovasculares.