El origen de las bañeras exentas
7 Nov

El origen de las bañeras exentas

Las bañeras exentas son esos elementos que no se deben empotrar en ninguna pared ni en el suelo de la estancia en la que deseemos incorporarlos. Eso les brinda la posibilidad de que formen parte de estancias diferentes al cuarto del baño, que es dónde se encuentran normalmente las bañeras. No tener que estar ancladas les permite poder adoptar diferentes formas, estilos y detalles decorativos.

¿Cuándo surgieron las bañeras exentas?

En realidad las bañeras nacieron en el siglo 200 a.C., pero seguramente serían algo muy diferente a lo que hoy en día tenemos como noción de este objeto. No obstante, adentrándonos en el tema de las bañeras exentas, se podría decir que tienen su origen real cuando faltaba poco para que terminara el siglo XIX, exactamente en la era victoriana, a la que normalmente asociamos este estilo de bañera con patas. Estas bañeras pertenecían a las familias que tenían un mayor poder adquisitivo, el material con el que empezaron a construirse era hierro fundido, tenían patas con diferentes formas y motivos, y se solían incorporar en la mitad de una estancia o de un cuarto de baño. 

Si bien es cierto que se utilizaban para darse baños, estas bañeras exentas de hierro forjado también eran un objeto de decoración, de ahí que se encontraran en mitad de cualquier estancia.

Años más tarde, dejó de ser posible la realización de bañeras de este tipo y este material, por lo que empezaron a evolucionar en materiales mucho más versátiles y ya se incorporaban a los cuartos de baño adosadas a las paredes tal y como las conocemos en la actualidad.

Bañeras exentas

La evolución de las bañeras exentas

Las bañeras exentas, como decimos, evolucionaron en bañeras adosadas, mucho más sencillas de utilizar y prácticas en cuanto a espacio, pues la evolución del hogar no permitía que estos elementos se encontraran en mitad de una estancia. 

Pero esto no significa que el final de estas bañeras fuera el siglo XIX sino que, al igual que todas las modas, estas bañeras han vuelto. Lo han hecho de un modo diferente, aportando un nuevo aire a este majestuoso objeto. 

En la actualidad podemos encontrar bañeras exentas de forma totalmente redonda, con líneas muy rectas, formando un óvalo o incluso con la forma tradicional con la que conocimos estas bonitas bañeras pero sin patas, dejadas justo en el suelo sobre su base. 

¿Dónde poner una bañera exenta?

Si estás pensando en incorporar a tu hogar una de estas bañeras es porque tienes espacio suficiente para que no te cause incomodidades. Son diferentes las opciones para poderla tener en casa y que sea un objeto que no te canses de admirar ni tampoco de utilizar.

- La primera opción suele ser el cuarto de baño. En muchas ocasiones se combina en la misma estancia una ducha con una bañera exenta, así se tiene la opción de poder darse un baño o una ducha más rápida.

- Si se dispone de una habitación de grandes dimensiones, se puede poner a unos pasos de la cama. Sin duda, una forma inigualable de relajarse antes de ir a dormir.

- Pero no son pocas las personas que optan por incorporar una de estas bañeras en el medio del salón, sobre todo si este tiene vistas hacia el mar o la montaña.

Seguramente ya estarás pensando cómo incorporar una bañera exenta en tu hogar, pero si necesitas más datos o que ampliemos tu información, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.